2 De los mejores atletas.


1.Usain Bolt:

Nació en el seno de una familia pudiente si se compara con la pobreza que asola a la isla caribeña. De niño, su crecimiento fue espectacular, lo que, unido a una alimentación desequilibrada, le provocó una escoliosis (desviación de la columna); pero, aun así, corría como un galgo. No empezaron a tratarle la anomalía hasta que, a los quince años, se convirtió en el campeón júnior del mundo más joven de la historia en 200 metros.

En aquella época apenas se entrenaba. Cuando lo hacía, se escapaba de pronto para jugar al críquet o al baloncesto. Asafa Powell, consciente de las cualidades de aquel adolescente, lo convenció para que se entrenase y no malgastase sus fuerzas de fiesta en fiesta y en otros deportes. Lo suyo era correr lo más rápido posible. Su ídolo, aparte de Powell, era una leyenda jamaicana, Don Quarrie, porque era un experto en la curva de los 200 metros. También lo era Michael Johnson, pero éste era estadounidense y ostentaba un récord que parecía inaccesible. 

Alto (1,96) y fibroso (86 kg), su constitución no se correspondía con la musculatura de los últimos grandes velocistas. Por eso su entrenador, Glen Mills, hizo lo posible por alejarlo del hectómetro y centrarlo en los 200 metros: siendo tan alto, su salida de los tacos era lenta. Pero Bolt, afortunadamente para el atletismo, no le hizo caso. En mayo de 2008, antes de los Juegos Olímpicos de Pekín, ya había rebajado el récord de los 100 metros, que ostentaba desde 2007 su compatriota Asafa Powell, con 9,74 segundos. Bolt, cuya especialidad son los 200 metros, lo dejó en 9,72 segundos. Powell le advirtió que en la capital china sería diferente, pero se equivocó.

  

2.Yelena Isinbayeva

Isinbayeva practicó desde niña la gimnasia, pero tuvo que abandonarla a los catorce años porque había ganado demasiada estatura. Inició sus pasos en el atletismo después de que un técnico le aconsejara que se dedicara al salto. Su primera gran competición fueron los mundiales júnior celebrados en Annecy (Francia) en 1998, donde saltó ya cuatro metros y se quedó sólo a diez centímetros de las medallas. Un año después superó los 4,10 metros y consiguió su primera medalla de oro en los mismos campeonatos. Ese mismo año lograría alcanzar los 4,20 en el campeonato nacional ruso.a pértiga femenina, que no había tenido reconocimiento olímpico hasta los Juegos de Sydney 2000, puede considerarse una disciplina joven en el circuito atlético. El mismo año que la estadounidense Stacy Dragila conseguía la primera medalla olímpica de la pértiga femenina, Isinba
yeva se convertía de nuevo en campeona del mundo júnior, por delante de la alemana Annika Becker, lo que auguraba que en Atenas 2004 podría tener su gran oportunidad. En esta ocasión Isinbayeva superó los 4,20 metros; Dragila ganó su medalla olímpica con un salto de 4,60 metros.

En el 2001, aún en categoría júnior, volvió a ser primera en el Mundial con un salto de 4,40 metros: una magnífica progresión. En 2002, después de dar el salto a la categoría sénior, comenzó su particular duelo con su compatriota Svetlana Feofanova, que en esta ocasión la superó por tan sólo cinco centímetros, al saltar 4,60 metros en los Campeonatos de Europa. Ya en 2003, Isinbayeva superó los 4,65 metros y ganó con ello los Campeonatos de Europa de pista cubierta. 

Su primer gran momento deportivo lo vivió el 13 de julio de ese mismo año: superó el récord del mundo (dejando el listón en 4,82 metros) durante la reunión de Super Grand Prix celebrada en Gateshead (Inglaterra). En los siguientes mundiales, en que partía como favorita, tuvo que conformarse con la medalla de bronce. Feofanova (que batió también su récord del mundo) y Becker le arrebataron los primeros puestos.

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